BUENOS AIRES.- La tragedia de República de Cromañón estuvo presente en todo momento en el juicio que comenzó ayer contra el ex baterista de Callejeros Eduardo Vázquez acusado de haber matado a su esposa Wanda Taddei hace poco más de dos años. "Nunca se tuvo en cuenta mi estado de shock postraumático por tener otro accidente con fuego y la magnitud de la pérdida que tuve", dijo Vázquez, quien recordó a su vez que su madre murió en la tragedia de República Cromañón, el 30 de diciembre de 2004 al quedar atrapada en el boliche de Once.

Durante su declaración Vázquez rechazó el cargo que se le imputa. "Nunca le pegué, ni le falté el respeto. Mi amor era genuino", dijo Vázquez en el juicio en el que podría resultar condenado a prisión perpetua. Tras reivindicar la relación con su mujer, Vázquez deslizó nuevamente la teoría de un accidente como causante del fuego que terminó con la vida de Taddei. "Yo no la rocié con alcohol ni le prendí fuego", afirmó.

Violencia psicológica

En respuesta al reclamo de Jorge Taddei, padre de la víctima, quien pidió una pena ejemplar para su ex yerno, Vázquez denunció que la familia de su esposa ejercía violencia física, verbal y psicológica sobre ella.

En ese sentido, recordó que Wanda le contó que, de pequeña, su madre, le pegaba mucho. Vázquez también sostuvo que la familia de su mujer es la responsable de que esté detenido sólo por la duda que arrojó una pericia que desmintió su versión de los hechos, un supuesto accidente después de una discusión por una cuestión de celos. "Ella era el amor de mi vida", dijo entre sollozos, al recordar que mantuvieron una relación en 1994, luego se separaron para reencontrarse en 2008. Martín Gutiérrez, abogado de Vázquez, advirtió que hay grupos que pretenden estigmatizar a su defendido. (NA-DyN)